Mucho se está hablando en estos días acerca del Revisionismo Histórico a partir del decreto presidencial que crea el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. Por ejemplo, esta semana en el programa oficialista 678 se anunció una “noche de debate histórico” aunque, como siempre, panelistas e invitados coincidían en toda la línea; de hecho los tres asistentes, Pacho O'Donnell, Ana María Jaramillo y Hernán Brienza, forman parte del instituto creado por decreto, con lo cual el debate, brillo por su ausencia. Por su parte, hoy el oligárquico periódico La Nación de la familia Mitre, descendiente de Bartolomé Mitre, uno de los fundadores de la Historiografía Liberal argentina, publicó una nota de tapa titulada “Intelectuales contra la historia oficial”.
Como una visión alternativa a la (falsa) dicotomía planteada, compartimos con nuestros lectores el artículo “El revisionismo histórico como ideología gubernamental” de Cecilia Feijoo y Alicia Rojo, publicado en La Verdad Obrera. Pues, frente a la historia académica y liberal que postula la despolitización de la historia, defendida por unos; y frente a la politización de la historia como discurso del Estado y la burguesía del gobierno K, defendida por otros, se levanta la lucha por una historia politizada de las clases explotadas y oprimidas. Una historia que desnude los discursos oficiales y permita entrever la posibilidad de un proyecto autónomo de los trabajadores y oprimidos, una historia de aquellos que pueden conquistar una verdadera independencia nacional y una federación latinoamericana obrera y socialista.
Una vez más, la presidenta Cristina Fernández se compró a los empresarios con su discurso de cierre de la 59º Convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), realizada ayer. Si faltaba alguna definición de la mandataria que fuera música para los oídos del establishment, era el planteo de que “hay que abordar el tema de la ley de ART” para resolver los problemas de litigiosidad que tienen las empresas por la doble vía.
La jefa de Estado realizó estas declaraciones en medio de la ofensiva del Gobierno contra los gremios, que nunca lograron ponerse de acuerdo con el sector empresario para resolver este tema de manera consensuada. Ante referentes del sector de la construcción, pero también de industriales, Cristina sostuvo que la litigiosidad “impacta negativamente” y llamó a resolverlo a través de la eliminación de la doble vía –cuando un trabajador cobra la indemnización de la ART y, a su vez, inicia un juicio civil por un monto mayor–. Mencionó también el problema del in itinere –cuando el siniestro ocurre en el traslado del trabajador a su lugar de trabajo–, pero consideró que “si se quiere arreglar todo de una vez, no se termina resolviendo nada”.
“Si existe un acuerdo entre el sector del trabajo, el legislativo y el judicial, creo que estaríamos dando un salto cualitativo muy importante que dará más certezas y seguridades”, enfatizó la Presidenta. Los aplausos del auditorio no tardaron en llegar. (El Cronista, 30/11/11)
En los últimos días los informes de 678 mostraban el despliegue de “globos de colores” del PRO como una estrategia comunicacional ideada por el publicista Durán Barba y destinada a ocultar las políticas derechistas y los personajes nefastos como Duhalde, el momo Venegas y Barrionuevo.
¿Qué diferencia hay entre los “globos de colores” de Durán Barba y el “club de la buena onda” de Diego Gvirtz?
Ninguna. Estratégicamente hablando no hay ninguna diferencia, las dos están destinadas a mostrar la cara feliz de la política mientras se ocultan y distorsionan los aspectos derechistas y represores de los políticos patronales, llámense estos PRO o Frente Para la Victoria. Si existen diferencias entre ambos despliegues comunicacionales no está en las formas sino en los resultados, pues sin duda la estrategia mediática del kirchnerismo es mucho mas efectiva ya que este gobierno, que es por escándalo el gobierno más represor desde la dictadura a esta parte (de los más de 3000 casos de gatillo fácil desde 1983, mas de 1600 se produjeron durante los gobiernos kirchneristas, y ya son más de 4000 los luchadores obreros y populares procesados), es presentado como “el gobierno que no reprime” y esa mentira construida tiene una amplia aceptación en el imaginario social.
678 es cómplice de esta represión
En ocasión de otras represiones kirchneristas, como las de Mariano Ferreira, los Qom o Villa Soldati nos hemos referidos al patetico rol que han jugado los panelistas de 678 (ver acá, acá, acá, acá, acá y acá). Más allá de la incomodidad notoria de estos pseudos-progresistas que toleran el asesinato de luchadores y trabajadores con tal de “defender el modelo”, en tales ocasiones parecía ser claro que su obsecuencia tenía el límite formal de la muerte. Ayer, estos publicistas del “gobierno de los DDHH” han cruzado ese limite: no dijeron ni una sola palabra de la represión en Jujúy que ya se llevó la vida de tres compañeros y dejó un tendal de heridos, muchos de ellos en grave estado y entre quienes se encuentran varios niños. Su abierta obsecuencia pasó a ser una conciente complicidad. Tal descaro tuvieron que al inicio del programa bromeaban acerca de la ausencia de dos panelistas diciendo algo así como que se “habían escapado” silenciando socarronamente cual era el motivo de dicha fuga.
No podía ser de otra manera pues el programa en sí, no fue otra cosa que un panfleto electoral del FPV. No falto la supuesta dicotomía derecha-izquierda representada por Macri-Filmus, pero el grueso del programa estuvo dedicada a otra dicotomía, aquella de los “modelos económicos”. A partir de la actual crisis de los EEUU, estos voceros del gobierno vienen desplegando una serie de informes que contraponen el modelo neoliberal con el modelo económico del kirchnerismo, al tiempo que distintos economistas burgueses afines, son invitados para desarrollar “didácticamente” las loas al rumbo económico adoptado. Como ya vimos, un vicio de 678 es ocultar aquellos aspectos oscuros de las políticas que defienden. Así, es claro que nada dicen de que el modelo que hoy defienden depende de la enorme precarización laboral (que incluye desde la tercerizacion hasta el trabajo esclavo, esa criminal práctica capitalista que tan solo fue una efímera preocupación de 678 durante alguna gresca del oficialismo con la Sociedad Rural), ni mucho menos que tales condiciones, y por ende todo el modelo, depende de la alianza que el gobierno mantiene con burócratas sindicales y con empresarios cómplices de la dictadura. Pues son los primeros los que le garantizan a los segundos que la filas obreras se encuentre dividida entre trabajadores de primera y de segunda, efectivos y contratados, en blanco y en negro (ver acá). Entonces, 678 no sólo oculta las condiciones estructurales del modelo, sino que, tal como lo hace el PRO con Venegas o Barrionuevo, oculta a los mafiosos burócratas como José Pedraza (que asesinó a Mariano Ferreira en defensa de la tercerización en el FFCC Roca) que son la columna vertebral del modelo. Pero hay más, como dijimos el modelo K se mantiene en alianza también con empresarios cómplices del terrorismo de Estado, casualmente el caso paradigmatico de este tipo de empresarios es el de Carlos Pedro Blaquier que llegó a dedicarle un poema a la presidenta Cristina Kirchner y a su modelo económico.
El portal Diario Sobre Diario le rinde hoy homenaje al periodista Julio Nudler a seis años de su muerte con una irónica ucronía que recuerda el vergonzoso hecho de censura del año 2004 cuando los editores de Página 12 se negaron a publicar un artículo crítico al entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández y al Síndico General Claudio Moroni.
Sumándonos al recuerdo de aquellos viejos tiempos de sosiego massmediático, publicamos una columna del periódico La Verdad Obrera de noviembre de 2004. El corto artículo reflexiona acerca de los límites de la libertad de prensa en los marcos del sistema capitalista, todo un adelanto acerca de los límites propios de la ley de medios.
Días atrás, un artículo del periodista de economía de Página/12 Julio Nudler, fue censurada por el director del diario. El periodista denunciaba hechos de corrupción que involucraban al actual jefe de Gabinete y al recientemente nombrado Síndico General de la Nación, cuando ambos eran, oportunamente, Superintendentes de Seguros.
Después de que Nudler denunciara públicamente este acto de censura, Ernesto Tiffenberg, director del matutino afín al actual gobierno (y propiedad de Clarín), publicó un editorial “ensuciando” al periodista. Ese mismo día una asamblea de los trabajadores de prensa de Página/12 emitió un comunicado repudiando estos dichos y respaldando al periodista.
Posteriormente, la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba) y el Foro del Periodismo Argentino (FOPEA) también rechazaron la censura; sin embargo, la Asociación para la Defensa del Periodismo Independiente (PERIODISTAS), integrada por “grandes ejemplares” del periodismo vernáculo, –y, aparentemente, con gran preeminencia de Horacio Verbitsky (que se escribe con K) a la hora de tomar posiciones–, emitió un comunicado en contrario consignando que el hecho “no constituyó un episodio de censura, sino que se encuadra en la dinámica de las habituales relaciones entre un periodista y su editor.”. Esto último originó la renuncia a dicha asociación de por lo menos nueve de sus integrantes.
Se abrió entonces un amplio debate acerca de la libertad de prensa y de las presiones que los gobiernos ejercen sobre los medios de comunicación, sean estas directas o a través de las publicidades oficiales.
¿Existe la libertad de prensa?, así, a secas, ¿o lo que hay es libertad de prensa capitalista?
¿Quiénes tienen la libertad de expresar sus ideas masivamente? Los periódicos –por ejemplo– son un negocio, una gran y multimillonaria industria capitalista. Hoy día, los únicos con posibilidades de ejercerla son quienes poseen el papel, las imprentas, el trabajo de los periodistas...
¿Pudo el periodista profesional Julio Nudler denunciar los negociados de las compañías aseguradoras pertenecientes a los grandes bancos? No, no pudo, porque los dueños de Página/12, cuyos intereses –que son los mismos del gobierno de Kirchner–: salvaguardar el capital para el cual trabajan, así no lo quisieron.
Lenin dijo: “Los capitalistas llaman libertad de prensa a la libertad de los ricos para sobornar a la prensa, a la libertad de utilizar su riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública”.
Una verdadera libertad de prensa, entonces, sólo puede comenzar luchando por liberar a la prensa de la explotación capitalista. Como decía Marx: “La primera libertad para la prensa consiste en no ser una industria”.
Mientras las discusiones sobre la censura no apunten a cuestionar la propiedad privada de los medios de comunicación, será difícil encontrar el camino de esta lucha. Mientras tanto, los trabajadores, su historia y sus luchas presentes seguirán siendo los verdaderos “censurados” de esta prensa, donde sólo puede opinar “libremente” aquel que no cuestione una sociedad basada en la explotación y la opresión de millones de seres humanos por un puñado de capitalistas.
El kirchnerismo mediático intenta crear la imagen de que a la izquierda del gobierno “está la pared”. El ejemplo paradigmático es 678, pues allí se ocultan deliberadamente las luchas obreras y populares y tan solo se pronuncian sobre estas cuando la represión estatal, como en el caso de los Qom; o paraestatal, como en el caso de Mariano Ferreyra, llega al limite que ellos mismo dicen ponerse: la muerte (siendo precisos: el asesinato).
Esta falsa imagen que desde los medios masivos que responden al oficialismo se intenta mostrar, cuenta con el inefable favor que le hacen sus malvados enemigos de “la corporación mediática”, ya que estos, tan gorilas como los otros, también ocultan deliberadamente la política que, en las calles, se da a la izquierda del kirchnerismo.
Es decir que el límite, la pared, la coloca la propia clase capitalista en su conjunto. La entera corporación mediática (sin comillas), compuesta por los medios masivos de comunicación sean estos estatales o privados, decide que en el ámbito de la política sólo se muestre un espectro que va desde la derecha más rancia hasta aquellas variantes de centroizquierda reformistas que en nada cuestionan el sistema capitalista. Claro esta que dentro de estas variantes reformistas los voceros del kirchnerismo colocan como máximo representante al gobierno nacional, armando así ese pastiche que muestra que a la izquierda del kirchnerismo “está la pared”. Con los políticos reaccionarios que se encuentran dentro de las propias filas del Frente Para la Victoria y que podrían llegar a enturbiar tal imagen construida, estos tribunos massmediáticos no tienen demasiados problemas, pues con ellos realizan las misma operación que efectúan con la izquierda: los ocultan deliberadamente. Volviendo al ejemplo paradigmático de 678, podemos decir que bajo este análisis, no resulta nada llamativa la ausencia total de la figura del gobernador derechista Daniel Scioli del programa, pues así como los programas de DiegoWirtz colocan un muro de censura a izquierda en el marco de la política nacional, también lo hacen a derecha en el marco del partido gobernante.
Quienes militamos en la izquierda sabemos que cada huelga, cada lucha, cada acción callejera, deberá ingeniárselas para sortear el muro de la censura impuesto por los medios de la burguesía. Sabemos también que nada nos aseguras sortear ese muro de censura impuesto. Hace exactamente una semana, Alejandro López, un obrero de la fabrica ceramista FaSinPat (Fabrica Sin Patrones, ex Cerámicas Zanón) logró ser elegido diputado nacional en Neuquén por el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), sin embargo este hecho sumamente relevante fue escasísimamente destacado en los medios nacionales. Más cercano en tiempo y espacio a los limites de la “capital federal”, el jueves último en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, organizado por el Instituto de Pensamiento Socialista “Karl Marx” (IPS), se realizó la charla-debate “Los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda”, que contó como panelistas a Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, María Pía López, socióloga y docente (ambos miembros Carta Abierta); Christian Castillo, dirigente nacional del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) y candidato a vicepresidente por el FIT; y Eduardo Grüner y Pablo Alabarces (ambos ensayistas, sociólogos y docentes de la UBA), firmantes de la declaración de apoyo al FIT junto a más de 400 intelectuales, docentes y artistas. Como era de esperarse, este otro hecho inédito también tuvo una muy escasa repercusión mediática, pues aunque la pared sea un invento, el muro es real.
Hugo Moyano sostuvo que el acto del 29 de abril que prepara la CGT “será una prueba de fuego. Hay que reventar la avenida 9 de Julio. Vamos a demostrar a quienes nos atacan si nos creen a los trabajadores o a Clarín".
Con el objetivo de presionar al gobierno para imponer más “hombres” del aparato sindical en las listas del Frente para la Victoria en la campaña por la reelección de Cristina, Moyano necesita recuperar credibilidad y elige como adversario al, también desprestigiado, Grupo Clarín que aparece cada vez más como una maquinaria de propaganda para defender sus negocios. Cada vez se les cree menos a unos y a otros.
La trampa de la cámara oculta que la gerencia de Clarín le tendió a los delegados de AGR, amigos de Facundo Moyano de la Juventud Sindical Peronista, que encabezaron el bloqueo a la edición dominical del diario, fue otro golpe para la burocracia sindical. Más allá de la edición recortada del video que apareció por TN, los delegados Siri y Quiroz quedaron escrachados. Los delegados cegetistas no tuvieron problema en ofertarle a “La Corpo” (como denomina a Clarín el kirchnerismo) una suerte de “paz social” a cambio de sus propios beneficios, es decir, renunciar a la lucha para dejarle a la empresa el camino libre a sus prácticas antisindicales (ver nota).
“Un paso al costado” de la Juventud Sindical Peronista
Por: Lucho Aguilar
“No hay ningún conflicto gremial entre la empresa y los trabajadores, hay un planteo personal”, dice Matías Fredriks. El abogado de Clarín lanza su sentencia con aire sobrador. La biblioteca leguleya hace de fondo. Fredriks parte de una mentira: el multimedio ha convertido los ataques anti-sindicales en su modus operandi. En las últimas tres décadas ha despedido a 1500 trabajadores, muchos de ellos por organizarse. Desoyó huelgas y movilizaciones, incumplió fallos judiciales. Por eso hoy la mayoría de sus medios no tiene delegados.
Cuando la represión de los derechos gremiales no alcanza, busca la corrupción de los que insisten. A Pablo Llonto, el delegado de los trabajadores de Clarín que estuvo desde 1991 a 1999 sin poder entrar a la redacción aunque fuera elegido sucesivamente por sus compañeros, le ofrecieron entonces un millón de dólares que no aceptó. Pero la máquina de corromper y descabezar siguió funcionando, con la complicidad de jueces y gobernantes de turno.. A veces logra su cometido…
Un paso al costado
“Si ustedes quieren que yo me vaya, y eso es un obstáculo para que ustedes arreglen las condiciones de trabajo del taller, yo doy un paso al costado. Ustedes están comprando tranquilidad. Tres millones, ciento cincuenta mil pesos, lo que yo quiero es esto y punto”. El delegado Luis Siri no está discutiendo sobre las categorías que la empresa no respeta, ni sobre los feriados diferidos o la persecución que sufren. Junto a Cristian Quiroz le ponen un precio a su “paso al costado”. Y sigue: “si uds miden esta salida en términos laborales (…) no le vamos a encontrar el número. Si lo miran en un contexto político, sí les va a cerrar. Hasta creo que es más beneficioso para ustedes. Nosotros hoy tenemos una capacidad de daño que antes no teníamos, tenemos la posibilidad de parar el taller, de que el diario no salga cuando nosotros querramos”. Siri le pone precio a no “parar más el taller”, a que nunca más “el diario no salga”. Le pone precio a la fuerza social que, aún deformada por el rol de la burocracia, tiene la clase obrera cuando utiliza sus métodos de lucha. El bloqueo a Clarín había sido visto por miles de trabajadores como una medida contundente contra una patronal autoritaria. Por eso Siri tienta a los gerentes de Clarín con la retirada de los delegados: “es más beneficioso para ustedes”.
Quiroz termina de aclarar los tantos: “yo por menos de dos millones no me voy. Si la empresa nos propone un adelanto y cuotas… vos tenés que firmar una cláusula de que por 10 años no le hago quilombo a la empresa”.
Nunca menos (de tres palos)
Buena parte del arco kirchnerista salió a justificar las negociaciones de Siri. Otros criticaron “el método de la cámara oculta”. Hay que repudiar cada uno de los ardides con que la burguesía intenta engañar, corromper y cooptar a los representantes de la clase trabajadora. Lo mismo las causas penales “por extorsión” que inició Clarín en la justicia. Los extorsionadores son Herrera de Noble y Magnetto; y somos los trabajadores quienes debemos rendir cuentas con quienes se corrompen. Pero aquella defensa reconoce que en el “sindicalismo nacional y popular” están permitidos los secretos con las patronales (como los que tuvo durante años Néstor Kirchner con Héctor Magnetto), la transformación de los reclamos colectivos en negociaciones personales, el pacto a espaldas de los trabajadores, la paz social en el taller a cambio de una parte de lo que las patronales le roban a los trabajadores en ese mismo taller. Siri pone en la mesa de negociaciones su relación con Facundo Moyano y su organización. Parece que la nueva Juventud Sindical Peronista, promocionada por Cristina en el Luna Park junto a sus colegas de la Cámpora, educa a sus militantes y delegados en la conciliación de clases, que no por bien cotizada deja de ser traicionera.
En esa guerra que la burguesía nos tiene declarada, con aprietes y billetes, la lucha por la independencia de clase se hace concreta, vital. Es la lucha contra la conciliación permanente que proponen los burócratas, contra los pactos que auspician los gerentes, contra la paz social de los funcionarios; es la confianza en los métodos de lucha de la clase obrera y sus asambleas, la desconfianza permanente en los “cantos de sirena” que se escuchan en despachos y ministerios.
Cuervos
Matías Fredriks pertenece a Saenz Valiente & Asociados, estudio de abogados fundado en 1946 por Miguel Padilla y José María Saenz Valiente. Padilla se convirtió luego en funcionario de Martínez de Hoz durante la dictadura, y apareció asesinado como parte de las internas entre la Armada y el Ejército por el Caso Italo.
Saenz Valiente, heredero de una familia patricia que lució su apellido en la Liga Patriótica y la Sociedad Rural, siguió con su criadero de cuervos. De allí comieron, luego de su paso por la Pontificia Universidad Católica, jóvenes de apellidos tan ilustres como Novillo Linares, Gelly Cantilo, Méndez Acosta y, como iba a faltar, un Martínez de Hoz.
A pesar de tener un solo apellido, Fredriks pudo llegar a socio del estudio. Claro, había sido Director de Asuntos laborales de la Comisión Liquidadora de E.N.Tel (1990-1991), elegido por la misma María Julia. Con semejantes antecedentes antiobreros, podían hacer una excepción…
La seccional Córdoba del sindicato mecánico (Smata) y sectores de izquierda que respaldan al ex delegado de Iveco, Hernán Puddu, cruzaron acusaciones sobre agresiones sufridas en el ingreso de esa fábrica. Desde ambos sectores presentaron denuncias penales ante la Justicia por esos incidentes.
El Smata sostuvo que el martes, en el ingreso de la planta de Iveco, un “grupo de patoteros” del Partido de los Trabajadores Socialista (PTS) agredieron a los que salían de trabajar de su turno. Omar Dragún, titular del gremio, dijo que la Policía encontró en vehículos donde se movilizaban “cadenas, palos y bolsas con piedras” y los acusó “de atacar la paz social. Son una basura de personas que lo único que están buscando es el conflicto, no quieren la libertad y buscan solo el caos”, afirmó.
Indicó que presentaron una denuncia penal ante la Unidad Judicial 8, previo constatar con el forense las heridas de tres trabajadores.
Por su parte, un comunicado del PTS expresó que Puddu, cuando repartía volantes en la puerta de Iveco para comunicar que había sido despedido, fue agredido por un “grupo de 20 personas armadas que salieron de la planta y arrojaron piedras y golpearon a Puddu”.
Indicaron que presentaron una denuncia penal por agresiones en Tribunales II.
Denunciaron que “la patota que los atacó responde a Dragún”. Puddu fue despedido el lunes de Iveco –dónde estaba suspendido en sus tareas, percibiendo salario– y había sido expulsado del gremio mecánico como delegado en 2009. Voceros del Grupo Fiat-Iveco dijeron que el ex delegado “incumplió con su trabajo” en la fábrica.
(…) nuestro objetivo era además dirigirnos a los trabajadores. Llevarles una carta donde el Bocha denuncia claramente las verdaderas razones por las cuáles Iveco lo echa. Cerca de 50 compañeros del PTS y nuestra Juventud nos dirigimos a los dos portones de la planta para llevar esa carta.
Simpatía de los trabajadores, bronca de la burocracia
La patronal y la burocracia amenazaron a los trabajadores adentro de la planta, para “que no agarraran el papelito que repartía el Bocha”. A la salida de la planta montaron un operativo de vigilancia conjunto entre los delegados de la burocracia, guardias de la empresa y personal de RRHH. Pero a pesar de tanto apriete, una amplia mayoría de los trabajadores recibieron los volantes, incluso charlaron con compañeros en la puerta. Esta fue una de las razones que detonó el choque con la patota del SMATA. Los delegados amigos de la patronal, al frente de un grupo de matones, arremetieron contra los compañeros, cuando nos estábamos retirando una vez finalizado el reparto de la carta al conjunto de los trabajadores. Cualquier similitud con los métodos de Pedraza y su patota, no es pura coincidencia.
Pero para sorpresa de la patota de Dragún no perdimos la calma y les pusimos el cuerpo. Los matones del SMATA se encontraron con un grupo de compañeros y compañeras decididas a no dejarse correr por la patota. A lo largo de 4 cuadras retrocedimos en orden, manteniendo a raya a los ‘muchachos’ de Dragún.
En este enfrentamiento tuvieron un lugar destacado los militantes de la Juventud del PTS, recientemente fundada. Jóvenes secundarios y universitarios, así como jóvenes trabajadores de otras fábricas enfrentaron a la mafia más repodrida de la burocracia sindical cordobesa. Un gran papel jugaron, asímismo, compañeras que se pusieron al frente de la columna para frenar a la patota.
Hay que recordar que estábamos frente a la burocracia más fuerte de Córdoba: una verdadera aliada de las multinacionales que hizo el trabajo sucio de garantizar miles de despidos sin luchar a fines de los ‘90. Un gremio donde no existe una oposición organizada desde antes del golpe del ‘76.
A la patota de esa burocracia, que no tiene nada que envidiarle a la mafia de Pedraza y la Unión Ferroviaria, hicimos frente desde la Juventud, el PTS y compañeros de las agrupaciones con los que militamos. Con el saldo de algunos pocos compañeros con heridas leves, nos retiramos de manera ordenada, luego de haber cumplido nuestro objetivo. (…)
Fecha: Jueves 31 de marzo de 2011
Por: Daniel Satur. Publicado en La Verdad Obrera Nº 420
“La actual ‘libertad de prensa’ es falsa e hipócrita, en realidad significa libertad para los ricos de comprar y sobornar (…) libertad de confundir al pueblo con sus mentiras venenosas” V. I. Lenin
Desde el último domingo Clarín, La Nación y sus aliados insisten en que el bloqueo a la planta distribuidora de Barracas fue una amenaza a la “libertad de prensa” y que ése fue el más grave ataque al periodismo desde 1983. Pero quienes hablan son poderosas corporaciones que manejan centenares de diarios, revistas, radios y canales de TV. Las que estuvieron firmes en 1976 bancando a la Dictadura genocida. Las que aplaudieron las privatizaciones de Menem quedándose con muchas radios y canales en el reparto. Las que día a día nos envenenan con sus campañas por “seguridad”, con sus discursos xenófobos, convirtiendo a la mujer en un objeto sexual comercializable y censurando o manipulando cada lucha del pueblo trabajador.
Esas mismas corporaciones persiguen y hasta prohíben la organización sindical en sus plantas y redacciones. Como en 2000, cuando Clarín echó a 117 trabajadores, incluida su Comisión Interna. O cuando en 2004 el mismo Grupo echó a otro centenar de obreros, con sus delegados, de la gráfica AGR, conflicto que sigue abierto hasta hoy.
La falacia clarinista sobre el ataque a su “libertad de expresión” no puede esconder que lo único que les importa a Noble y Magnetto es que nadie se interponga en sus negocios. De allí que la “solidaridad” de Lanata (quien fundó y ayudó a fundir el diario Crítica dejando a cientos de trabajadores en la calle) o de la SIP (cámara que agrupa a los mayores pulpos mediáticos americanos) no es más que solidaridad de clase para con uno de los máximos exponentes del capitalismo periodístico. Es tragicómico que Kirchbaum, Lanata, Morales Solá o Grondona posen de simples periodistas cuando en realidad son empresarios o gerentes de grandes empresas. Los trabajadores nada podemos esperar de estos mentirosos que, como decía Lenin, confunden al pueblo con su veneno. Con amigos así
Pero el dato “curioso” no es la reacción de Clarín, a todas luces previsible. Lo patético es escuchar a los funcionarios nacionales, empezando por Carlos Tomada, diciendo que Clarín debe cumplir con los fallos judiciales y reincorporar a los delegados de AGR. Un cinismo mayúsculo, ya que el mismo ministro de Trabajo les dio la espalda a esos obreros en 2004 mientras Kirchner les mandaba la infantería de la Federal a desalojarlos para que Clarín pudiera sacar sus revistas a la calle.
Tan patético como escuchar hoy a los periodistas de 678 despotricar contra Clarín. Esos alcahuetes hace siete años, mientras los trabajadores de AGR eran echados, trabajaban en los medios de Magnetto (Galende, Russo, Barragán) o en el mismo La Nación (Barone) y no decían una sola palabra sobre semejante ataque patronal.
Ahora el kirchnerismo se solidariza con los delegados de AGR, pero saben que todo tiene un límite. Ninguno habla de Pablo Viñas, un delegado despedido también en 2004, que quedó afuera del reciente acuerdo de reincorporaciones firmado entre Clarín, los moyanistas y el ministro Tomada. Es que Viñas milita en la Agrupación Naranja Gráfica (PO) y Clarín negoció con el moyanismo dejar de lado al compañero. Incluso llegaron a patotear a Viñas en el piso 18 del Ministerio, durante las reuniones, para que “que se deje de joder”. El gobierno hace alharaca contra Clarín pero acuerda con Magnetto en discriminar a delegados de la izquierda. Si Walsh viviera
La histeria de Clarín alrededor del bloqueo a una de sus plantas se desató dos días antes de que la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata le entregara un premio al mismísimo Hugo Chávez. Como si fuera un chiste dirigido a “la Corpo”, los funcionarios kirchneristas de esa Facultad galardonaron al bolivariano con el premio Rodolfo Walsh “por su compromiso (…) en afianzar la libertad de los pueblos” y por “defender los Derechos Humanos y ser consecuente con la verdad y los valores democráticos”.
Pero quienes este año premiaron a Chávez, en el 2000 le entregaron ese mismo premio a Joaquín Morales Solá “por su trayectoria”. Sí, al periodista que dirigiera la sección “política” de Clarín durante la Dictadura. Las mismas autoridades (la actual Decana ocupaba entonces una Secretaría y el entonces Decano hoy es un alto funcionario de la UNLP) hace once años entregaban orgullosas el premio que lleva el nombre de un desaparecido a un propagandista y cómplice de los genocidas. Y en 2001 la premiada fue María Seoane, prosecretaria de redacción de Clarín durante años y jefa de redacción de la Revista Noticias. La misma periodista que, por ejemplo, cumplía tareas gerenciales en Clarín el 26 de Junio de 2002, cuando quisieron encubrir la masacre del Puente Pueyrredón titulando en tapa “la crisis causó dos nuevas muertes”.
Quienes manejan la Facultad platense ya no tienen que congraciarse con el neoliberalismo. Pasó de moda. Si ayer invitaban a Mariano Grondona y a Pepe Eliaschev a dar clases de “ética periodística”, hoy en cambio reciben a Chávez y aplauden a rabiar su fraseología “socialista”.
Pero la farsa no se sostiene. Es el propio Chávez quien censura las protestas de los trabajadores venezolanos y, cuando éstos quieren organizarse independientemente, son perseguidos por la burocracia “bolivariana”. Es el mismo “comandante” quien mantiene impunes los asesinatos de luchadores sindicales y políticos perpetrados por los sicarios patronales. Es el mismo Chávez quien mantiene millonarios negocios petroleros con el imperialismo. El mismo que sigue defendiendo cínicamente y contra toda evidencia al sanguinario Kadafi.
El acto de premiación de Chávez fue, sobre todo, una gran fiesta para el kirchnerismo. Incluso, como escriben nuestros amigos de Marxismo en Diagonales, algunos asistentes no kirchneristas como el FPDS quedaron “completamente off side cuando el bolivariano terminaba cada una de sus frases con ‘Viva Néstor! Fuerza Cristina!’” [1].
Considerando la trayectoria de los premios entregados en la UNLP, y visto que gran parte del universo K tiene un hondo pasado menemista, parece que el comandante Chávez el martes obtuvo un premio merecido. Eso sí, la memoria de Rodolfo Walsh se sigue retorciendo en los subsuelos de la ex ESMA.
Mucho se habló durante la semana de “libertad de expresión”. Algunos lo hicieron en defensa de sus riquezas y otros montando una escena para clamar “Cristina 2011”. Mientras, los trabajadores y el pueblo debemos seguir luchando contra las censuras y las persecuciones de las patronales, el gobierno y la burocracia sindical. [1] www.marxismoendiagonales.wor...
Mediodía del miércoles 30. Trabajadores gráficos de Donneley (ex Atlántida), PrintPack y World Color, entre otras, cortan Av. de Mayo y 9 de Julio. Se manifiestan frente a la sede de la Unión Industrial Argentina.
Un móvil de Canal 7 se acerca, presumiendo que por estar contra la UIA la movilización simpatiza con el kirchnerismo. El cronista pregunta “¿cuál es el reclamo?”. Toma la palabra el delegado Eduardo Ayala (CI de Donneley) y se despacha, en vivo y en directo, por el canal gubernamental.
“Estamos por las paritarias 2011. Le hacemos un reclamo concreto al Sindicato, a la Lista Verde ongarista, que llame a un plenario general de delegados de base para poder discutir nuestras demandas. Las asambleas de las fábricas que representamos votaron el 40% de aumento, sin cuotas, sobre el total del salario conformado. Pero también decimos que no se puede discutir paritarias sin hablar de los tercerizados y precarizados, que es una cantidad importantísima en el gremio. En las fábricas donde estamos dimos la pelea para efectivizar a todos los contratados y liquidamos la tercerización. Pero éste es un problema de todo el gremio y el sindicato se tiene que hacer cargo de esta problemática.”
¿Qué opinás del conflicto que sostienen compañeros de ustedes con el diario Clarín?- pregunta el periodista.
“Clarín tiene que respetar la libertad sindical, tiene que permitir que los delegados actúen con asambleas como corresponde. Y tiene que reincorporar al compañero Viñas -en referencia al militante de La Naranja Gráfica y el PO- que es el que todavía no fue reincorporado.
Pero vemos que también se está utilizando el conflicto para defender los intereses de Moyano, que quiere acallar las acusaciones de corrupción que tiene.
Nosotros somos parte del sindicalismo de base, nos reunimos y manifestamos con los compañeros de Kraft, de Pepsico, de Fate, con todos esos delegados que cuestionan a la burocracia sindical. Somos una alternativa para los trabajadores y nos organizamos desde las bases para cambiar la burocracia que reina en nuestros gremios”.
Como última esperanza de hallar palabras más “simpáticas” pregunta el cronista ¿Qué opinás de la clase política que en este conflicto se puso del lado de Clarín?
“Nosotros somos totalmente independientes de los partidos políticos patronales. Somos de la Agrupación Gráfica Clasista, defendemos los intereses de clase y creemos que los trabajadores tenemos que construir nuestro propio partido”. Parece que el móvil no resultó ser lo que se esperaba. Decorosamente el cronista vuelve a estudios centrales. Los obreros gráficos siguen luchando frente a la UIA.
Recién mientras tomaba unos mates y me sacudía las lagañas, escuché a Artemio López en el programa Marca de Radio de Eduardo Aliverti. Ya me había provocado una inicial indignación la recopilación de efemérides con respecto al 24 de marzo que realizó el conductor del programa, pues arrancando esta serie en el año 2004 cuando Nestor Kirchner prometió convertir la ESMA en un espacio cultural, o en 2005 cuando Aníbal Fernandezhabló de la necesidad de discutir el derecho al aborto (derecho al cual se opone militantemente la presidenta CFK), concluyó la misma en el año 2009. O sea, se negó a recordar qué pasó el 24 de marzo del año pasado, fecha en la cual el gobierno montó una provocación convocando a un festival en la Plaza de Mayo a la misma hora que ya se había convocado la marcha del Encuentro Memoria Verdad y Justicia. Ese día la multitudinaria columna de las organizaciones de izquierda, encabezadas por Perez Esquivel, Nora Cortiña, Elia Espen y otras personalidades de los DDHH, logró entrar a su plaza y fue la imponente voz de Liliana Daunes, compañera de Aliberti en el programa, la que leyó el documento consensuado por las organizaciones. Único documento leído ese día en la plaza que denunciaba el pago a la deuda externa, la persecución a los luchadores, los casos de gatillo fácil, la desaparición de Julio López y Luciano Arruga. O sea, el documento que denunciaba la política económica de derecha y las violaciones a los derechos humanos que este gobierno quiere ocultar.
Sin embargo no es este el motivo de este post. Instantes después, en el programa se dio un debate en torno al “incidente Moyano” entre Artemio López y otro sociólogo (perdón, pero no recuerdo el nombre), ambos autoproclamados defensores del gobierno nacional. Como no podía ser de otra manera, la discusión rondaba también en torno al “modelo sindical”, en este punto, Artemio López se mostraba defensor a ultranza de la figura de Moyano y del “modelo sindical” por sus aportes al sostenimiento del gobierno kirchnerista; el otro sociólogo (nuevamente perdón, sigo sin recordar su nombre) por lo menos se mostraba más crítico, sosteniendo lo pernicioso de la figura de semejante mafioso en un proyecto político que se pretende democrático y marcando la necesidad de un nuevo modelo sindical menos monárquico y nepotista (recordó la figura de los hijos de Moyano que manejan sindicatos sin haber trabajado un solo día de su vida).
Lo que a mi me llamaba la atención es que se discutía el “modelo sindical” sin hacer mención a cuál y cómo sería un modelo alternativo. Apenas una mención, desde la vergüenza por la situación actual, del no muy distinto “modelo CTA”. Pero nada se dijo allí del llamado “sindicalismo de base”, donde las decisiones se toman en asamblea y desde las bases, y donde se pelea por la unidad de las filas obreras, como en el caso del FFCC donde se logró con la lucha el ingreso a planta permanente de miles de trabajadores tercerizados (peleando no solo contra la empresa y el gobierno, sino también con la asesina burocracia sindical de la UF perteneciente a la CGT y amiga de Moyano). No me voy a extender aquí en el por qué de la necesidad de que los trabajadores nutran este creciente “sindicalismo de base” para barrer a la mafiosa, empresaria, y ahora también asesina, burocracia sindical. Simplemente me limitare a contestar el vergonzo post del obsecuente sociólogo oficialista.
“Tanto los medios hegemónicos como la oposición oligárquica y el marxismo leninismo por qué no decirlo, se encuentra en guerra explícita o solapada contra Huguito y su modalidad histórica específica de representación del proletariado gaucho.
No es novedad. Los enfrentaremos sin claudicar, como es nuestra tradición. Como señaló el compañero Hugo ayer " Los Trabajadores vamos por el poder, no solo a discutir salarios, las obras sociales... vamos por el poder aunque les moleste, ese es el objetivo que no vamos a abandonar" ... Y viva Perón! ( eso lo agrego yo) :)
PD: Marxistas! les aclaramos que el que le armó una lista en contra a Néstor en 2009 en provincia en medio de la crisis de la 125 no fue Huguito, el que pone diputados por fuera del bloque del FPV no es el burócrata sucios, feo y malo. Ojo al piojo!. Jejeje...”
Primero, Artemio López esta limitando la “modalidad histórica específica de representación del proletariado gaucho” al periodo posterior a la segunda década del siglo pasado, cuando fue derrotado el sindicalismo anarquista y cuando se comenzó a configurar la burocracia sindical. Mas específicamente, lo está limitando al modelo burocrático peronista, en el cual la central de trabajadores pasó a ser un apéndice del Estado destinado a mantener la paz social que garantice los acuerdos entre la clase trabajadora y la burguesía.
Segundo, precisamente la necesidad de que los trabajadores “tomen el poder” para construir una nueva sociedad sin explotadores ni explotados, es la que nos lleva a los marxistas-leninistas, a los trotskistas, a enfrentar en una guerra sin cuartel a “Huguito” y toda la burocracia sindical. Infinidad de veces he escuchado a sindicalistas peronistas (cuando los medios disfrazan los ataques de la burocracia sindical a la lucha de trabajadores de base como “interna sindical”), diciendo que “la zurda loca” lo que quiere es “hacer política”. Si, ciertamente, queremos hacer política, queremos tomar el poder, queremos revolucionar este decadente sistema capitalista y construir una sociedad socialista en la cual no exista la propiedad privada de los medios de producción, en la cual no existan patrones. Por eso es necesario que nos saquemos de encima esta casta burocrática, que no solo mantiene y consensúa todo el tiempo con los empresarios, sino que ella misma se convierte en empresaria. Solo así, los trabajadores, la clase obrera llegara al poder. Lo que Artemio festeja (o festejaría) no es la llegada de los trabajadores al poder para construir una nueva sociedad, sino la llegada de un burócrata, como en el caso de Lula en Brasil, para seguir reproduciendo este criminal sistema de explotación.
Termino este post con una reflexión que distingue claramente de quienes estamos hablando.
La burocracia sindical es procesada por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, o lo que es mucho mas grave, por envenenar con medicamento truchos a sus trabajadores o por asesinar a quienes luchan.
El sindicalismo de base es procesado por sus métodos de lucha:
El sindicalismo de base va a la huelga para evitar cierre de fábricas y con su lucha termina expropiándosela a los patrones (Zanón), va a la huelga para resistir despidos (Kraft), por mejoras salariales (alimentación, jaboneros, etc.), por mejores condiciones laborales y por una democracia sindical (Subte), para repudiar el asesinato de un luchador en manos de la burocracia sindical (las decenas de estructuras anti-burocráticas que pararon frente al asesinato de Mariano Ferreyra), o como esta semana los ceramistas de Neuquen, paran para homenajear a un compañero revolucionario como Polo Denaday quien fallecio producto de un trágico accidente de transito.
La burocracia sindical, como vimos en el ultimo tiempo, llama a la huelga para defender a esta sarta de mafiosos como son los peronistas Momo Venegas o Hugo Moyano, para defender al asesino Pedraza, para oponerse a el pase a planta permanente de los trabajadores tecerizados del Roca, o para pedir el desalojo de trabajadores que no poseen tierras, como el paro de La Fraternidad contra las ocupaciones de tierras.
Reiterada indignación producía escuchar el discurso de la presidenta CFK en la inauguración de las sesiones parlamentarias (podés leer una crítica acá). Sin duda, el tácito pronunciamiento contra el derecho al aborto fue el gesto que produjo el mayor rechazo. La frase “le esta haciendo el juego a la derecha” nos podría haber surgido como broma y quizás hasta hubiera sido un titulo pertinente para este post, pero las cientos de mujeres pobres que mueren anualmente por abortos clandestinos nos impiden darle ese tratamiento a este tema sumamente sensible.
Es característico de los gobiernos bonapartista dar concesiones a las masas mientras se les cercenan otros derechos, dejando, con esta mediación entre la clase capitalista y la clase trabajadora, un saldo siempre desfavorable a las masas explotadas.
Ni siquiera resulta paradójico que una medida que dice defender los derechos de las mujeres pobres, en última instancia, sea un hecho político que las perjudique directamente. Es simplemente parte constitutiva de este tipo de gobiernos.
Ahora, por más tácito o paradójico que pueda parecer el hecho, nos es imposible creer que se le escape a los analistas políticos. El día posterior al discurso, Mario Wainfeld publicó en Página 12 una nota titulada “Los mensajes del mensaje”. Si bien el título sugiere que el analista se dedicará a “desmenuzar” el mensaje de la presidenta, el autor deja esta tarea en manos de “dirigentes propios o ajenos, de periodistas, y de personas del común”.
Por su ambigüedad, la categoría “personas del común” la dejaremos de lado. Los “dirigentes propios”, ya lo sabemos, eluden leer entre líneas las afirmaciones de carácter reaccionarias de la presidenta. Similar estrategia utilizan los periodistas “propios”, tal como nos muestra el análisis del mismo Wainfeld. Por ello recurriremos al análisis de dirigentes y periodistas ajenos.
Dirigentes ajenos
Como podemos ver en el video de 678, ante la pregunta ¿que le pareció el discurso de la presidenta? Eduardo Duhalde respondió: Un desastre, lo único positivo, que en realidad tenían que haberlo seguido porque yo lo había puesto en marcha, es el tema de las embarazadas, eso va a tener una buena reacción, menos abortos, más chicos que nacen. Eso es importante.
Ante la misma pregunta, el rabino Bergman, un reconocido anti-abortista, sentenció: Yo creo que fue un muy buen discurso que incluye temas que todos esperamos escuchar. Los temas de inseguridad aparecieron, la defensa a la vida fue muy clara, porque cuando ya propones que en el tercer mes de embarazo estas cuidando a una madre además de subsidiándola, estas dando un mensaje muy claro.
Medios ajenos
Las imágenes a continuación nos muestran otros análisis periodísticos y la interpretación de la reaccionaria iglesia católica. (Podés leer las notas haciendo click en las imágenes)
Cerramos este post con el análisis de la compañera y enorme luchadora Andrea D’Atri publicado en La Verdad Obrera nº 417
CRISTINA LE RINDE PLEITESÍA A LA JERARQUÍA ECLESIÁSTICA
Derecho al aborto: ¿Nunca es cuando?
Por Andrea D’Atri
“Confío en el liderazgo de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner y en su compromiso público de defender la vida desde la concepción”, había dicho la inefable diputada derechista Cynthia Hotton finalizando el 2010, cuando una representante de Human Rights Watch visitó el Congreso para hablar del derecho al aborto. En ese momento, la activista reveló que, en Argentina, 4 de cada 10 embarazos son interrumpidos, siendo el índice más alto del continente, que incluso aumentó pese al programa de salud reproductiva que brindaría acceso gratuito a la anticoncepción. Cristina parece haberle respondido la gentileza a la diputada evangélica cuando, hace pocos días, inauguró las sesiones parlamentarias. Allí anunció que quería extender la asignación universal por hijo a las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de embarazo, diciendo: “viendo las estadísticas hemos decidido seguir apostando a la vida. (...). Con esta asignación universal por hijo, que significará inscribirse en el Plan Nacer y controlar a todas las madres, con todos los controles médicos y a la criatura con las mismas condiciones, estamos haciendo una muy fuerte apuesta a la vida.”
Complicado mensaje para ser descifrado por los progres K que se siguen esforzando por interpretar “por izquierda” todas las palabras de Cristina. “Apostar a la vida” es lo que dice la jerarquía de la Iglesia Católica... ¡la misma que es capaz de opinar que “es peor violar la fe que a una hija” o que interrumpir un embarazo es algo mucho más grave que abusar sexualmente de los niños! No por casualidad, un dirigente laico, profesor de la Universidad Católica Argentina, festejó que este anuncio presidencial “da por tierra con la pretensión de aprobar el aborto”. La misma interpretación hicieron los cincuenta diputados y diputadas de distintos bloques que se comprometieron, el año pasado, a avanzar en la despenalización del aborto y que ahora sospechan que van a tener que guardarse el proyecto por mucho tiempo, más aún si la presidenta es reelecta.
Cristina Kirchner, por su parte, no hizo más que cumplir con el reclamo de la Iglesia que ya en noviembre del año pasado había pedido que el gobierno concediera la asignación universal por hijo a las mujeres embarazadas porque, según el obispo de Gualeguaychú, “el niño por nacer ya es un ser humano”.
La presidenta puede creer que si no nombra el derecho al aborto en su discurso, el aborto no existe. Pero la realidad es que ni la criminalización del aborto ni la asignación universal para embarazadas evitarán que las mujeres que no quieran o no puedan ser madres, sigan interrumpiendo voluntariamente sus embarazos. Y tampoco evitará que este medio millón de interrupciones voluntarias que se practican cada año en Argentina, clandestinamente, se sigan cobrando la vida de más de 300 mujeres, en su mayoría jóvenes, pobres, trabajadoras.
Mirando para otro lado
Los “dueños” del aparato territorial del PJ que garantiza los votos de Cristina, contentos. Nadie puede sospechar que los gobernadores derechistas que hoy se alinean con la presidenta o los intendentes del conurbano que hoy son tan cristinistas como ayer fueron duhaldistas, podrían estar a favor del derecho al aborto. Lo mismo sucede con la “columna vertebral” de Moyano y compañía: sabemos bien de la alta estima “por la vida” que tienen esos mismos que nos envenenan, nos patotean o nos asesinan.
Los que no saben dónde meterse son los aliados “progres” del cristinismo y los que se consideran cristinistas puros: la centroizKierda de Sabbatella, los movimientos clientelares, La Cámpora y la juventud gloriosa, quienes consiguieron un puestito en el INADI, la irremediable María José Lubertino, Las Cristinas... Esos que irán al acto en Huracán para lanzar la campaña Cristina 2011, ¿qué van a decir?, ¿qué van a hacer? Nada. De ese tema, nuevamente no se habla. El silencio, una vez más, se tiende como un manto de impunidad sobre las mujeres muertas por las consecuencias de los abortos clandestinos.
Hasta la propia Campaña Nacional por el Derecho al Aborto esquiva el debate con el kirchnerismo en el poder, juntando firmas para una solicitada que se pronuncia por la aprobación de su proyecto de ley en el Congreso, fundamentando que la legalización del aborto es “una deuda de la democracia”, a secas. Las acreedoras, millones de mujeres. Pero no se dice quién tiene que pagar esa deuda o quien es responsable de que no se haya pagado hasta el momento, con tal de no afectar alianzas y lobbys.
Pero si la ley de matrimonio igualitario, que contaba con el aval de Cristina Kirchner, se puso en riesgo durante su tratamiento en el Congreso y fue aprobada en el Senado por un escaso margen de votos ¿qué se puede esperar por la legalización del aborto que no sólo tiene en contra a la Iglesia, derechistas y fundamentalistas, sino a la propia presidenta convertida extrañamente en “adalid del progresismo” por las afiebradas mentes de kirchneristas y centroizKierdistas?
Aborto legal para no morir
Ya van ocho años de kirchnerismo... y las mujeres seguimos muriendo por abortos clandestinos. Por eso, el pasado 8 de marzo, Pan y Rosas y el PTS nos movilizamos junto a otras organizaciones de izquierda para exigir –como lo venimos planteando incansablemente- la inmediata aprobación del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, que ya se presentó en el Congreso. Lamentablemente, no hubo ninguna acción multitudinaria que levantara unánimemente esta bandera del movimiento de mujeres que, desde hace casi dos décadas, acuñó la consigna de “anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”. Insistimos en que el movimiento de mujeres y todas las organizaciones feministas, sociales y políticas que apoyamos este justo reclamo debemos movilizarnos hasta conseguir que la ley se apruebe sin dilaciones.
Tenemos que ser miles de trabajadoras, estudiantes, artistas, intelectuales, las que arranquemos este derecho democrático elemental al Congreso, con nuestra lucha. No renunciamos a la exigencia de que no haya más muertas por abortos clandestinos. No renunciamos a nuestro derecho a decidir.
“LIBIA: UN PAÍS QUE CABE DOS VECES EN ARGENTINA Y QUE PUEDE INUNDAR EL MUNDO CON PETROLEO” titulaba con letras mayúsculas la revista Gente en su edición del 7 de febrero de 1974. En la bajada, de la extensa nota del semanario de Constancio Vigil se señalaba: “El primer paso de nuestro enviado especial al mundo árabe fue Libia. Allí coincidió con la llegada de la misión argentina, encabezada por el ministro López Rega, que logró un acuerdo trascendental para el abastecimiento de petróleo a nuestro país.”
La nota dedica una amplia cobertura al viaje de una eufórica comitiva del gobierno argentino encabezada por siniestro Ministro de Bienestar Social del entonces presidente Perón. Se pueden ver varias fotos, entre las cuales se destaca la del momento de la firma de los acuerdos comerciales entre López Rega y Muammar Khadafi, a quien Gente describe como un “gran admirador del General Perón. Una presencia joven y dinámica en el mundo árabe”. Fue justamente el fundador de la Triple A el encargado de aceitar las relaciones políticas y comerciales con Libia en momentos en que Argentina ingresaba en el Movimiento de Países No alineados.
En ese alineamiento diplomático internacional, de la llamada “tercera posición”, ya se había ubicado Perón desde su primer gobierno. Muerto el general, López Rega profundizó las relaciones con Libia dirigiendo y creando la “Unidad Operativa Proyecto Libia”, desde donde hizo jugosos negociados con el país árabe. Hasta se cree que Libia aportó armas y entrenamiento a la fascista Triple A.
Pero no sólo la derecha peronista se valió de las buenas relaciones con Libia. Los dirigentes montoneros también habrían recibido entrenamiento militar en aquel país y mantenido un estrecho vínculo político y económico. Años después, en noviembre de 2008, otro gobierno peronista visitó Libia para cerrar nuevos acuerdos comerciales. Fue Cristina de Kirchner quien inauguró un seminario de oportunidades de negocios. Libia es uno de los más importantes compradores de aceite de soja a la Argentina.
Vale la pena destacar la comparación que supo hacer nuestra presidenta durante su visita a la nación del norte africano: “Al igual que el líder de la Nación libia, hemos sido militantes políticos desde muy jóvenes, hemos abrazado ideas y convicciones muy fuertes y con un sesgo fuertemente cuestionador del statu quo”.
Como ocurrió también ante el levantamiento popular que tiró al dictador Mubarak en Egipto, el gobierno argentino volvió a hacer silencio ante la masacre perpetrada por el carnicero Kadafi contra el pueblo libio. Recién el martes 22 hubo un comunicado oficial haciendo una tibia referencia al respecto.
Haciendo honor a la histórica relación entre Kadafi y los peronistas, los kirchneristas han comprendido que lo verdaderamente importante son los buenos negocios.
¿No era que con la Ley de Medios iban a multiplicarse por todo el país los canales y las radios…? Parece que, al menos en el kirchnerismo, eso ya no lo cree nadie. Por eso, lejos de “democratizar las comunicaciones”, hace semanas que el gobierno y sus aliados vienen moviendo fichas mediáticas a más no poder, con el objetivo de reforzar de cara a las elecciones el aparato necesario para propagar su doble discurso. La reaparición de la revista El Guardián, creada por el ex banquero menemista Raúl Moneta, y la asunción de varios “blogueros K” en Canal 7, son hechos en apariencia disociados pero que bien pueden leerse como dos caras de una misma moneda.
De Menem a Cristina (como tantos)
El jueves 17 salió el primer número de El Guardián. El dueño de este semanario es nada menos que Raúl Moneta, el empresario mendocino que se hizo millonario durante los ’90 privatizando bancos, lavando dinero y asociándose a multinacionales en la compra de medios. El mismo que zafó de varios procesos gracias a su amistad con jueces y fiscales. El socio de Daniel Hadad y otros empresarios menemistas/kirchneristas.
El Guardián tuvo un paso fugaz hace algunos años, y en esta segunda época arrancó con una clara definición: será kirchnerista. Como demostración, su primer número fue dedicado a despegar al gobierno del escándalo del “narcoavión” descubierto a principios de año. En un informe especial relata los vínculos que unen a los hermanos Juliá, dueños del avión, con Luis Barrionuevo. Demostrando que los Juliá están cerca del líder de la CGT Azul y Blanca, la revista quiere ocultar los vínculos que los unen al kirchnerismo. Como si ambas relaciones no fueran compatibles.
La revista de Moneta llega para ayudar a Cristina a remar un poco más fuerte. Sin dudas la pelea histórica entre el empresario y Clarín es uno de los elementos que motorizan esa “sociedad”.
Un dato no menor: para que el semanario no sea tan amarillo como en su primera época, Moneta contrató periodistas experimentados. Entre ellos, a algunos ex integrantes de Crítica de la Argentina, como Daniel Capalbo (dirección), Rafael Saralegui (jefe de redacción) y Mauro Federico (redactor que hoy también es columnista de Duro de Domar). La idea es imprimirle un “estilo Crítica” a la revista, con una alta dosis de anticlarinismo a pedido de paladares K.
En veinte años de “carrera” Moneta se llenó de plata comprando bancos estatales en Mendoza y, asociado al grupo mexicano CIE, concentró gran cantidad de canales, radios y medios gráficos de Capital y el interior. Siempre se manejó en las sombras, aunque cada año se lo suele ver en la Rural, presentando a sus jinetes y caballos tradicionalistas o a sus faisanes campeones. ¿Será Moneta otro de los tantos “sapos” que el kirchnerismo intenta justificar en pos del supuesto proyecto “nacional y popular”?
Estos chicos…
Otro hecho de las últimas semanas es el nombramiento de miembros de La Cámpora y jóvenes “blogueros K” en puestos públicos de peso. Todo arrancó en diciembre cuando Julián Álvarez, militante de la agrupación creada por Máximo Kirchner, fue nombrado Secretario de Justicia de la Nación. Más tarde, en enero, Juan Manuel Abal Medina fue puesto al frente de la Secretaría de Medios, pasando a manejar casi toda la propaganda oficial y los recursos para difundirla.
Continuando con la ronda de “ascensos”, por estos días y a pedido de Abal Medina hubo cambios en la gerencia de noticias de Canal 7. Allí se nombró a Santiago “Patucho” Álvarez, militante de La Cámpora, editor del suplemento jóven de Miradas al Sur y autor del blog Ni a palos. El muchacho tiene el mismo sobrenombre que su padre, Santiago “Patucho” Álvarez, corrupto ministro de Bienestar Social del gobierno de La Pampa en tiempos del menemista Rubén Marín. Los que los conocen, dicen, les encuentran más de un parecido.
Los cambios en la pantalla estatal no terminan ahí. Como segundo de Álvarez fue nombrado Ignacio Saavedra, dueño de una productora de TV y ex funcionario en la Secretaría de Cultura. Y en la gerencia de Contenidos se nombró a otros dos fieles peones: Martín Rodríguez, creador del blog oficialista Revolución Tinta Limón, y Carlos Figueroa, ex notero de Duro de domar, miembro de La Cámpora y amigo personal del diputado Juan Cabandié.
Como se ve, toda una demostración de que ser “militante K” puede cotizar en alza. Resta saber quiénes serán los próximos jóvenes premiados con jugosos cargos y funciones. Lo que es seguro es que la primicia la tendrá, inevitablemente, Visión 7.
Que Moneta y los “blogueros k” coincidan arrancando el año electoral prestos a dar gran apoyo al gobierno de Cristina no tiene por qué sorprender. Moneta no es muy distinto, como hombre de negocios, a Cristóbal López, Eduardo Eurnekián, Daniel Hadad, Sergio Szpolsky, Sergio Taselli o la familia Madanes Garfunkel, todos empresarios que se enriquecen gracias a las grandes oportunidades que les brinda el “modelo”. Y los jóvenes provenientes de la “blogósfera” no son tampoco tan distintos a experimentados funcionarios como Guillermo Moreno, Julio De Vido, Juan Pablo Schiavi, Aníbal Fernández o Juan Manzur. Todos parte del “proyecto”. Todos amigos.
Hace un par de meses, empleados del Grupo UNO de Mendoza (de Daniel Vila y José Luis Manzano) realizaron medidas contra las precarias condiciones laborales. En Radio Nihuil, Diario El Ciudadano, Diario Uno, Canal 7, Supercanal y TV Río Diamante se reclamaba que “se cumpla el convenio colectivo, que se respete el Estatuto del Periodista, que se regularice la situación de los compañeros a los que les redujeron las jornadas y los salarios y que se garanticen las actuales fuentes de trabajo”. Finalmente, luego de paros y movilizaciones los trabajadores lograron que la empresa se comprometiera a cumplir con sus demandas.
En el caso de la tercerización, una de las últimas denuncias surgieron de la Comisión Interna de los Trabajadores de Prensa de Telefe. Entre otras irregularidades que revelaron el año pasado, denunciaron que se estaba delegando parte de la producción de contenidos que luego se transmiten en el noticiero del canal. Esto amenazada la fuente laboral de los propios trabajadores de Telefe, ya que si la tercerización se extiende puede llevar a intentos de recorte de personal por parte de la empresa.
Conflictos que no son “noticia”
Estos dos ejemplos son sólo una muestra de la situación generalizada en medios nacionales y regionales, privados y estatales. Una situación de la que se benefician las patronales que, recubriéndose del discurso de la “libertad de expresión”, censuran los reclamos de sus propios trabajadores, que son los más silenciados, incluso si se dan en empresas “competidoras”. Clarín no habla de lo que pasa con los empleados de Télam. Página/12 no cuenta lo que pasa en La Nación. 678 no dice lo que pasa en Canal 9 o Telefe. Todos confrontan discursos y se disputan audiencias. Pero acuerdan que, entre bomberos, nadie se pisa la manguera.
Aunque en las últimas semanas los medios oficialistas difundieron el caso de despedidos de AGR (imprenta de Clarín) que retrasaron con un piquete la salida del matutino exigiendo su reincorporación tras cinco años de conflicto, y el ministro Tomada acuse a Clarín de “monopolio inescrupuloso”, ni una sola medida efectiva se ha tomado a favor de los trabajadores. Una actitud nada comparable a la determinación con la que el mismo gobierno K mandó a la infantería en 2004 para reprimir a los cientos de trabajadores de AGR que resistían los despidos, cuando la relación con Clarín era amistosa.
Burocracias
Las direcciones de los gremios de los trabajadores de medios no difieren mucho de los llamados “gordos”. Traicionar las luchas y darle la espalda a los despidos es práctica común de las direcciones de UTPBA, FATPREN, SAT y otros sindicatos. Y casos como el allanamiento a la sede de la obra social de UTPBA, implicada en la causa de los remedios truchos, muestra que entre estos personajes y Zanola hay apenas unos matices.
Lo irónico es que algunos de los que dirigen estos gremios son parte del “progresismo”. En las últimas elecciones de UTPBA la burocracia tuvo como candidatos a Eduardo Aliverti y Raúl Dellatorre, periodistas de Página/12, Radio Nacional y Canal 7. Aliverti es, además, un ejemplo de “polifuncionalidad”. Pero no de la que sufren muchos jóvenes periodistas que laburan cubriendo más de un puesto, sino de la que lo convierte en periodista estrella y a la vez empresario. Como su escuela privada ETER hace años le reditúa buenos dividendos, él retribuye el reconocimiento proveyendo “pasantes” de ETER a grupos como Clarín, TyC, C5N, Canal 26, Continental y La Red, entre otros. O sea, mano de obra bien barata para los amigos “del medio”.
Estas burocracias no sólo traicionan a los trabajadores, también silencian la situación de cientos de periodistas, locutores y técnicos.
Triunfos como el de los tercerizados del ferrocarril Roca, vistos con ojos patronales, no sólo son un “mal ejemplo” para la población trabajadora (de allí la demonización mediática de toda acción directa emprendida por los trabajadores), sino también un problema para los burócratas que, como Pedraza, sólo están preocupados por reproducir sus negocios. Para ellos la lucha contra la tercerización y la precarización laboral no debe ser conocida. Para los trabajadores de prensa, en cambio, el ejemplo de los compañeros del Roca bien podría convertirse en una buena primicia a imitar.
Si el gobierno gira a derecha, ¿a ellos qué les toca?
La Nación es el segundo diario de Argentina, con una circulación promedio de 160 mil ejemplares. Fundado en 1870 por Bartolomé Mitre, durante el Siglo XX apoyó todos los golpes militares, declarándose abiertamente gorila. Bancó hasta el final a la dictadura del ’76, siendo una gran usina de propaganda genocida.
La Nación es socio de Clarín y el Estado en la propiedad de Papel Prensa, entregada por Videla luego de arrancársela bajo torturas a otros empresarios.
Por su íntima relación con las grandes patronales, es uno de los organizadores de Expo-Agro, la multimillonaria feria anual de maquinarias rurales.
Una “república” para pocos
En los últimos tiempos las editoriales y notas de La Nación tienen el propósito de criminalizar la pobreza y responsabilizar a los oprimidos de los males que azotan a la “ciudadanía”. Mintiendo descaradamente llegan a decir que en las calles de Buenos Aires la presencia de la policía “es casi nula”, lo que provoca el copamiento del espacio público por parte de “los delincuentes”, de “los que ocupan las esquinas de la ciudad, intimidando a los conductores con presuntos servicios informales” (léase cuidacoches y limpiavidrios) y “los que todos los días transforman las calles y plazas de la ciudad en una suerte de basural a cielo abierto” (léase cartoneros)1.
Sin embargo esas afirmaciones chocan con la visión que el propio diario tuvo de los cambios que Cristina realizó en “seguridad”. Así, en diciembre se destacaba el “fuerte gesto de cambio en la política de seguridad” con la creación del Ministerio de Nilda Garré, donde quedaba “atrás el discurso oficial sobre la ‘sensación de inseguridad’”. Un guiño claro al kirchnerismo por incorporarse a la “cruzada” antipobres.
Pero aunque intuya que el gobierno “popular” profundizará su giro a derecha, algunas de las “plumas” de La Nación no dan tregua y día tras día aprietan un poco más. Mientras Joaquín Morales Solá afirma que se “viene soportando, por la acción de un sindicalismo desaforado o por la simple lucha ideológica, una increíble escalada de violencia”2, Ricardo Esteves destaca que en Argentina hay “clases medias y medias altas que se refugian en guetos llamados ‘barrios cerrados’” y que las ciudades están “entregadas a las usurpaciones (…), la degradación, la inseguridad, la suciedad y el narcotráfico”3. Un panorama sombrío, que si el Estado no soluciona con más represión pondrá en peligro la “república”.
Del otro lado del mostrador
Si de algo no se puede acusar a La Nación es de incoherencia. No es como los medios oficialistas que, fieles al apotegma peronista, ponen “el guiño a la izquierda y giran a la derecha”.
En sus últimas editoriales, el heraldo terrateniente defiende dos conquistas que la burguesía se niega a entregar: el trabajo esclavo y la tercerización. En ambos casos justifica la precarización laboral aduciendo que en todo el mundo es así y que es lógico que se mantenga porque sino disminuiría la ganancia empresaria: “Se explica entonces dada la condición de trabajo temporario, que las condiciones de habitación de estos trabajadores no dispongan de las comodidades habituales en el trabajo rural permanente” 4. ¡Cuánto cinismo! Llamar “comodidades” a condiciones mínimas de vivienda, baño, cama, ventilación y resguardo de los agrotóxicos. En la misma nota se sorprende por la difusión del “estado de las actuaciones judiciales seguidas contra estas empresas, violando no sólo el secreto de sumario (…) sino el fundamental principio de inocencia”. O sea que las “víctimas” de los operativos serían las “inocentes” trasnacionales agroindustriales. Un discurso “garantista” para defender a las empresas, que se invierte cuando se trata de pobres o de trabajadores en lucha, como los del ferrocarril Roca.
En el editorial “Tercerizados: otra extorsión que da resultados”, del 4 de febrero, se advierte que “con ese criterio, cada persona que esté disconforme con su condición laboral adquiere el derecho al reclamo por la vía que crea más conveniente, incluida la violenta. Merced a esta actitud, no inhibida a tiempo por las fuerzas del orden (…), la paralización de los servicios produjo enormes daños al público”.
A la defensa de la tercerización y la flexibilización, La Nación agrega para el caso del ferrocarril que “por tratarse de una compañía subsidiada como consecuencia de verse obligada a aplicar tarifas inferiores a sus costos, lo que ocurrirá es que los contribuyentes deberán en adelante aportar la diferencia.” Otro burdo intento de relacionar la conquista de mejoras laborales al perjuicio de la población. Un argumento que leeremos seguramente en las próximas paritarias, contra los pedidos de aumento salarial.
Para La Nación “resulta arduo convencer de que la tercerización y esas otras formas son instrumentos idóneos para crear empleo, mejorar la productividad y promover genuinamente el crecimiento”. Una preocupación que parece compartir cada vez más con la propia Presidenta. Por eso Mariano Grondona, en lugar de sus diatribas golpistas, ahora prefiere el consejo amistoso. “Cristina tendrá que cuidarse del poder de la calle“, escribe y argumenta que “el rebrote de los episodios de acción directa ya ha comenzado a preocupar no sólo a las centrales empresariales sino incluso a la Presidenta, en cuyas últimas alocuciones ha llegado a advertir a Hugo Moyano que tendrá que ponerles un freno a los desbordes ”. De allí que el doctor se pregunte si las palabras de la presidenta “marcan el inicio de un profundo replanteo en el kirchnerismo frente al renovado desafío de la acción directa”.
Mal que le pese al progresismo K, el diario de Mitre hace preguntas que la Presidenta está cada vez más dispuesta a responder.
1 - “Una ciudad sin policías”, 28/01/11
2 - “Aislamiento, drogas y violencia”, 30/01/11
3 - “La Argentina que se bifurca”, 01/02/11
4 - “Trabajo esclavo: más mentiras intencionadas”, 05/02/11
El monopolio GAFA
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2014: El balance de las mujeres
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como la década ganada. Como sucede siempre para estas fechas, es tiempo de
balan...
Habemus pacto… y crisis
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Fecha: Jueves 21 de marzo de 2013
Por: Fernando Rosso
El operativo internacional de lavado de cara de la Iglesia Católica sigue
su curso creciente a una sem...